Haber ejercido la profesión por un período no menor de cinco (05) años, contabilizados a partir de la obtención de la colegiatura.
Tener colegiatura y habilitación vigente.
Gozar de idoneidad profesional y trayectoria en defensa jurídica.
No tener antecedentes policiales, penales ni judiciales.
No haber sido condenado por delito doloso, en calidad de autor o cómplice, por resolución de primera instancia, ni destituido o separado del servicio del Estado por resolución firme, o hallarse inhabilitado para el ejercicio de la función pública.
No tener procesos pendientes con el Estado al momento de solicitar su inscripción al RUAAPP, salvo procesos por derecho propio.
Acreditar la especialidad jurídica vinculada con la plaza a la que postula.